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Patología
Museo de Anatomopatología de la FMVZ

Este museo es el único en su tipo y uno de los más completos del continente. Fue creado inicialmente por el Dr. Manuel H. Sarvide, quien fue jefe del Departamento de Patología por muchos años. Algunas de las piezas que él mismo fijó y montó aún se encuentran en exposición. 

El museo fue ampliado y consolidado por la Dra. Aline Schunemann de Aluja al cambiarse la facultad a su nuevas instalaciones en 1971, y donde se iniciaron los montajes de piezas en envases de material acrílico, en lugar de la preservación tradicional en envases de vidrio.

Este museo fue instalado en esta nueva ubicación en 1991, al ser inauguradas las nuevas instalaciones de posgrado dela facultad. A partir de ese entonces se inició la preservación de piezas por la técnica de la plastinación. 

Este museo es visitado anualmente por cientos de alumnos y profesores de las ciencias biológicas y representa uno de los orgullos de esta facultad.

BIOGRAFÍA DEL DR. MANUEL H. SARVIDE

Nació en la ciudad de México en 1903 y murió en ella en 1978. Durante sus estudios profesionales, el joven Sarvide obtuvo en 5 ocasiones el primer premio por su aplicación. Fue alumno del ilustre histólogo mexicano Don Isaac Ochoterena.

En 1926 se inició en las actividades académicas e investigación, que ejerció durante 42 años, consagrándose a la enseñanza, la investigación y la difusión de la histología y la patología.

Fue miembro de la vigorosa generación de estudiantes de 1923-1928, que condujeron a la obtención de la autonomía universitaria y a la incorporación de la Escuela Nacional de Medicina Veterinaria a la UNAM.

Fue director de nuestra escuela en 3 periodos diferentes: 1935-1938, 1938-1942 y 1959-1961. Durante su gestión se ampliaron aulas y laboratorios, se instalaron locales para aves, cerdos y bovinos y se instaló la policlínica militar y los laboratorios donde se elaboran los productos biológicos y farmacéuticos. También se adquirió el primer vehículo de motor, para las prácticas de los alumnos. 

En 1941 ingresó a la Academia Nacional de Medicina y en 1944 recibió el título de Profesor Honoris Causa otorgado por la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de la Habana, en consideración a los eminentes servicios prestados al progreso de la medicina veterinaria, ala enseñanza y a la salud pública. 

En 1946 fue electo presidente de la Academia Nacional de Medicina Veterinaria. Por su experiencia y preparación, en ese mismo año fue nombrado laboratorista por las autoridades de la Comisión México-Norteamericana para la erradicación de la fiebre aftosa, epizootia que se había presentado en nuestro país a finales de ese año.

En 1947 fue encargado de representar a la Escuela en las juntas a fin de discutir el programa de construcción de la actual Ciudad Universitaria.

Fue consejero universitario propietario en 1947. El 2 de febrero de 1951 fue designado como el primer profesor de carrera “por los méritos científicos y morales que concurren en el Sr. Dr. Manuel H. Sarvide, es de concedérsele como un honor para la escuela misma el título de profesor de tiempo completo”.

El Dr. Manuel H. Sarvide fungió como jefe de la división de estudios superiores de la FMVZ.

El maestro Sarvide siempre proyectaba su solución a la problemática educativa de la Medicina Veterinaria en México, mirando hacia el futuro con base en su experiencia; en 1958 señalaba: “La enseñanza debe ser más experimental y práctica; se debe dotar del equipo adecuado y de las posibilidades físicas que requiere la enseñanza integral. Necesitamos granjas de experimentación y sobre todo, es ineludible la organización de la Escuela de Graduados”.

El 5 de abril de 1967, el consejo técnico de la escuela dio el primer paso para la organización de los estudios superiores, indicando: “Estoy seguro que la universidad seguirá contando con su esforzada y leal colaboración”.

En la ceremonia efectuada el 10 de enero de 1970, para celebrar que nuestra escuela fuese elevada a la categoría de facultad, en el discurso del maestro Sarvide se encuentra plasmado su pensamiento como universitario:

“No bastaba con crear profesionales capaces de integrar y resolver las aspiraciones y necesidades del país, sino que debía formar educandos que han de llegar al ejercicio profesional interpretando las posibilidades más profundas del pueblo, en todos sus aspectos técnicos, económicos, sociales y culturales, para dar conciencia a la políticas, a al que debe ser la más pura y elevada esencia de la política de nuestra patria”.

“Escuchar, integrar, actuar y resolver problemas no es suficiente. Hacernos oír, ser entendido, actuar educando y hacer actuar, plantear, crear y resolver problemas; he aquí el tipo de profesionales que esta escuela estimo debe preparar para dar cumplimiento a lo que es una de las fundamentales misiones universitarias”.

El Consejo Técnico de la Facultad, al tener el conocimiento de su jubilación, por unanimidad expresó:

“Al retirarse Usted, lleva la satisfacción del hacer cumplido; es el atardecer de un día radiante en el que el campesino vuelve al hogar, cansado pero satisfecho, después de trabajar al amanecer abriendo surcos y sembrando la simiente”.

“Su labor ha contribuido a estructurar las bases de una facultad digna de nuestra profesión, dejando además la herencia que se proyectará a muchas generaciones; aunque estas nos e percaten de la gran riqueza que reciben en herencia y mucho menos sacrificio realizado por quienes, como Usted, hicieron posible esa realización en forma tan espontánea y generosa”. 

“La labor de maestro es hacer escuela; todo perdura en los profesores que formó y que siguen ahora su obra, de sus ideas; por lo que deseamos solicitarle nos permita continuar considerándolo indefinidamente como asesor de nuestra facultad”.

“El amigo, el maestro, el universitario de siempre, reciba el agradecimiento del Consejo Técnico, de los profesores y de los alumnos de nuestra facultad”.

Como un homenaje a su memoria, se dedica la unidad de posgrado e investigación de la FMVZ de la UNAM al maestro por antonomasia y ejemplo de universitario.